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Málaga es una ciudad para pedalear con ganas

Muchos cicloturistas se encuentran con el mismo problema durante sus viajes: al llegar al destino no tienen un lugar adecuado donde dejar las bicicletas mientras descansan. No es el caso de Barceló Málaga, un hotel urbano junto a la estación de tren de María Zambrano que posee entre sus instalaciones un parking para dejar a salvo la bicicleta.

Antes de comenzar el recorrido a dos ruedas por Málaga es imprescindible tomar fuerzas en el B-Lounge del hotel cuya carta incluye el saludable biruji de frutas de temporada, el polo bienmesabe elaborado a base de almendra y la refrescante pasion pie, un delicioso mousse de maracuyá helado. Tras ello, nada mejor que un agradable paseo en bici desde el hotel hasta el Museo Picasso de Málaga. Este espacio es único para disfrutar del arte y la cultura malagueña con actividades educativas todo el año. Con motivo del Día Mundial del Turismo la pinacoteca permanecerá abierta con acceso gratuito a todas sus salas.

Ruta ‘bikefriendly’ por el Soho de Málaga
El antiguo Ensanche Heredia de Málaga ha sido rebautizado con el mismo nombre que los famosos barrios neoyorquino y londinense. No muy lejos de la casa donde nació Picasso, este revitalizado barrio ha pasado a ser el punto de referencia para la creatividad y el arte urbano. Una ruta en bicicleta por sus calles es la mejor forma de descubrir todos sus grafitis y conocer los pequeños comercios que aquí han abierto sus puertas en el último año.

La ruta bikefriendly puede empezar por la calle Huerto del Conde, donde una versión del Guernika acompaña a las viandantes hasta el mercado. Por la coqueta arteria que le da nombre al barrio, Lagunillas, donde el viajero quedará hipnotizado por un grafiti del cantaor malagueño Eduardo ‘El Chamorra’. Muy cerca, Miguel Ángel Chamorro, un artista del barrio, ha puesto en marcha la Asociación Fantasía en Lagunillas que organiza talleres para que los más jóvenes puedan reunirse y encuentren en el arte una vía de escape.

Recyclo Bike Café, un establecimiento para bici-lovers
En la céntrica plaza de Marqué Villafiel, Recyclo Bike Café es el lugar de reunión para la colonia ciclista malagueña. El establecimiento cuenta con un servicio de alquiler de bicicleta y un taller de reparaciones donde dejan las bicis como nuevas. Colgadas en su techo, el viajero encouentra la vieja Orbea Furia azul y la clásica Motoretta 2 color rojo. Sus estanterías están plagadas de libros de ciclismo y hay un proyector que sirve para ver en pantalla gigante las etapas de competiciones ciclistas.

La cerveza sale más barata si vas en bici y ha invadido la barra de este café. Cuya cocina está basada en productos del mercado malagueño de Atarazanas con propuestas caseras que van desde los chorizos veganos hasta las hamburguesas de tofu ecológicas. Basta decir que puedes tomar un zumo de frutas exprimido por ti mismo mediante la bici batidora que tienen en la entrada.

El Andén, un restaurante para ‘foodies’ viajeros
El Andén es un ‘must’ en la ciudad para los amantes de las bicis y los viajes. Su concepto está inspirado en los trenes más legendarios de la historia: el exótico Tren a las Nubes, el lujoso Venice Simplon-Orient-Express, el sobrio Transiberiano, y sin salir de España, el palaciego Al-Ándalus.

Cada temporada la carta del restaurante está pensada para viajar con el paladar sin necesidad de salir del hotel. ¿Cómo? A través de diferentes menús basados, cada uno, en productos de temporada y con un guiño al recorrido de cada uno de los míticos trenes: el delicioso bifé de chorizo rememora el argentino Tren de las nubes, el tartar de salmón con blinis nos transporta por el ruso Transiberiano, y el solomillo de ternera bourgignona alude a un vagón del Orient Express.

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